7 may 2005

Casita


Vivo en un apartamentito en el mismísimo centro de Paris. Las vecindades de esta ciudad se extienden en un circulo como un caracol. El sistema francés es muy circular según me han dicho. La ventaja de vivir en la primera es que puedo ir a todos lados a pie. También tengo la fortuna de que los monumentos y sitios más visitados, antiguos o bellos: Le Louvre, Parque Tuilleries, La Seine, L'Opéra, Galeries Lafayette, Place Vendôme y Palais Royal están a pocas cuadras de mi casa. Mi callecita, Rue de La Sourdière, es muy pequeñita, desconocida y callada. La verdad cuando camino por ella encuentro una paz increible, es como estar en un pueblicito. Los edificios bloquean el sonido del tráfico y ya no te sientes que estas en una enorme ciudad. Siempre se escuchan las campanadas de la iglesia y los niños jugando en el colegio de al lado. Vivimos en un espacio pequeñito de 33 metros cuadrados, en el quinto piso sin ascensor. Ya nos hemos acostumbrado a subir las 89 escaleras varias veces al dia. Cuando llegas al último piso (sin aliento) y entras por fin, el apartamento parece una casita de campo. Hay mucha luz y ventanas que dan una vista a muchos tejados y a otros vecinos que viven en edificios pegados al nuestro. Hasta ahora ha sido una casita muy acogedora, colorida con su encanto único; este es el apartamento que me ha dado mi bienvenida a Paris y recordaré mi estancia con cariño.



Salón


Cocina

Entrada

Dormitorio

Baño