todos sufrimos. me forzaste por la puerta, me maquillé, me vestí, me dijé no es el final, intenté poner buena cara. 'por lo menos habrá vino', pensé. nadie se conocia bien. algunos se conocian más que otros. me senté en un rincón, algo feliz con el calor del vino en el alma y una música portuguesa que acariciaba mis orejas, y me di cuenta en ese momento mirando alrededor mio, que todos sufrimos. uno por amor, otro por falta de amor, otro se siente solo y no tiene dinero, otro no sabe lo que le pasará dentro de poco, otra fue abandonada y reconstruye su vida, las otras dos simplemente estan locas... y yo. derepente todos los problemas que había tenido esa semana comenzaron a evaporarse, porque me di cuenta que no estaba sola. todos sufríamos, pero en ese momento reíamos, bebíamos vino y escogimos no hablar sobre dos temas: ni amor, ni trabajo. asi la noche entera fue una delicia.
al día siguiente, me desperté inspirada. un millón de ideas salían de mi cabeza. toda esa oscuridad y el corazon que me pesaba desvanecieron, era como si una brisa de flores salía de mi pecho. te conté todo y tu sonreíste, sabiendo que volvía a ser yo misma. me dije, hoy no haré nada relacionado con mi trabajo. desayunamos fuera, te abracé mientras me llevabas en moto, vimos esculpturas y jardines, mientras el sol nos acariciaba en el frio del invierno, nos dormimos abrazados, y bailamos en la oscuridad... me soplaste la vida que me hacia falta con tus besos.
sufrir sola es solo sufrir más...hay que impedir el isolamiento...