Thought of the day
Sometimes I need to hang upside down, to see everything right side up again. - Michelle
Ya dije todo
Hace tantos dias que ya no escribo nada... meses vamos. Y claro está, que cuando uno no escribe es precisamente cuando más cosas están pasando y cuando más cosas hay que contar. He querido escribir sobre lo agradable que es pasear en bicicleta por Paris, o como me encanta revivir momentos nostalgicos en el otoño, cuando las hojas caen, como comer castañas calentitas que venden en la calle, envueltas en papel de periódico, que te entregan unas manos gastadas . He querido escribir sobre la soledad que siento de día a día. Y lo que más me acompaña es la literatura de mi autor Baily, sus libros los cuales devoro estos días. He querido escribir sobre el maldito sistema de trabajo en Paris, como las puertas se me cierran todas en plena nariz, tal vez porque hablo con acento, o quien sabe, que la vida aqui es inspirante y bella, pero tambien hay momentos muy dificiles y agotadores. He querido escribir sobre mis logros como actríz, fingiendo ser una francesita humilde y educadita, lo cual funcionó de maravilla para que me pasaran a Resources Humaines (Resources Inhumaines). Con un vasito de vinito y un pápel con todo lo que tengo que decirles en francés, con mi vocecita de yo no fui, ha funcionado con acierto- simplemente no hay puestos de trabajo- lástima. He querido escribir sobre las huelgas de trabajo, que son igual de numerosas y bullosas que Carnaval en Rio. Como la de Mardi Noir que presencie en Bastille, cuando se paró toda la ciudad de Paris por un día entero. Y que la gente se junta a quejarse por pura gana, que les encanta manifestar aqui, es el segundo deporte nacional después de petanque. He querido escribir sobre mi nueva vecindad donde se encuentra mi casita torcida, y el cambio drástico al lujoso cartière donde vivia antes. Hip hop vynil records, tatoo/piercing, comida china barata, y un barcito gay- son algunos de los muchos locales que me rodean ahora. Me explico: Al norte las famosas prostitutas de la calle St Denis, al este el vecindario coqueto y bonito con puro gays y al oeste los dealers, la gente underground. Lo mejor de mi nuevo vecindario es que es real - y además está lleno de vida y arte. Al lado del Pompidou, si uno mira el carocolito estoy en el centro del mapa. Galerias de arte, fotografos, pintores, diseñadores de todos tipos, todos se encuentran en esta zona ecléctica. Y todos los trabajos que busco también caen casualmente en esta zona- que suerte la mía porque ir en metro en Paris cada madrugada se supone que es una de las peores experiencias que se vive en esta ciudad. Prefiero ir canturreando en bici. Por suerte los días soleados traen más alegría a la vida, y este otoño hay muchos, con brisas frescas y agradables que devuelven la alegría al corazón. Estoy tranquilita y feliz- con algun que otro momento de agonia total. En esta ciudad hay que luchar a codazos para ser oido- aunque siempre siendo bien educado y humilde, lo cual a veces me hincha. Pero quise aventura y la tuve, por lo menos en ese sentido he ganado.