25 feb 2005

gente como tú


Puede que retrocedí, yo más bien siento que adelanté. Tu sonrisa es como un sol. Tu risa contagiosa me contagió. La pasé pipa contigo. Ojalá te quedarás más tiempo, pero no creo que fuera prudente. Reíamos y reíamos, nos alcoholizamos sin pena, una semana seguida de fiesta- de jueves a jueves. Bailamos como locos, me hinché los pulmones de humo, escandalizamos a los patrones de un bar más bien callado. Tus amigos me pintaron la cara y lucí de cleopatra con el tercer ojo en la frente si ví las cosas más claras y gracias por eso. Más que una visita para mi fue una terapía loca: comimos pastelitos franceses encima de la nieve, dimos vueltas y vueltas en la misma cuadra buscando los kebabs, saltamos y gritamos como niños cuando vimos paris cubierta de blanco, después de su primera nevada. Aunque cada día yo salía a la calle cuando el sol se ponía, y me dormía a horas inaceptables- si volvieras lo repitiría todo otra vez! Voy a cambiar la dirección de la flecha, volver al mundo de la espontaniedad. Si no lo logro, tendré que irme a tierras lejanas e indonesas, aunque mejor no me escapo otra vez. Prefiero reflejar meditadamente por dentro, y asi salir de mis actitudes perjudiciales a un positivismo que alumbra, como tu sonrisa contagiosa.

*ska*

4 feb 2005

Bienvenida


Siempre me pasa. Debe ser como una bienvenida. Algunas vecinas traen galletitas recien hechas y sabrosas o invitan a cenar. Yo tengo bienvenidas más bien raras.

Cuando vivía en Miami Beach después de una semana me dí cuenta que tenia un vecino psicópata que vivía delante de mi puerta, que me amenazaba, me insultaba con palabras degradantes por ser mujer, y si no al pasar por su puerta me pegaba una mirada escalofriante, de psicópata que era él ....

Cuando vivía en Plantation, después del primer mes, clavaron un cuchillo en las llantas de mi coche. A ninguno de mis vecinos. Y una noche dormía como una angelita, cuando a las 3 de la mañana, alguien empezó a golpear a todo puño mi puerta y luego mi ventana. Silenciosamente el agresor se marchó corriendo en la oscuridad de la noche, dejándome con el corazón que se me salía del pecho.

Aquí en Paris, después de cuatro meses de residencia pacífica, mi vecina me avisa que vió a un hombre, con una capucha que le cubría la cara y guantes negros, intentando forzar mi puerta a medianoche, mientras que yo estaba dentro. Dormí con un cuchillo al lado de mi cama... pero puede que sea otras de mis habituales bienvenidas al vecindario... aunque prefiero las galletitas.


2 feb 2005

Vivo en un saco


Vivo en un saco pegado al suelo,

de donde veo gente pasando,
y cuando salgo, entonces pienso,
mejor me quedo.

Vivo en un saco lleno de trastos,
de donde oigo gente hablando,
y cuando salgo,
entonces pienso,
mejor me callo.

No soy un robot,
tengo corazón,
mi reloj son el sol y las olas,
no soy un robot,
enchufado a los tiempos que corren.

No soy un cabrón,
ni un predicador,
no juego a farol y si palmo, palmo,
dicen que estoy acabado,
pues podría ser que sí.

Vivo en un saco pegado al suelo,
Vivo en un saco lleno de trastos,
y cuando salgo, entonces pienso,
mejor me quedo.

Jarabe de Palo