Imprevisible
Por fín ya salí del apartamentito que me acogía, para caminar con gran orgullo por mi cuenta. Busque el metro, haciendo ver que ya soy Parisiana, encontrándome con obstáculos que me hacían caminar y seguir más torpemente hacía mi destino imprevisible. La verdad: je suis perdu.
Asi que basta de fingir.
Camino por un sinfin de túneles súbterraneos buscando el siguiente tren, y me doy cuenta que esta ciudad se me hace más grande que el pueblucho playero que deje atrás, y aunque me cause un poco de miedo, me encanta; y ya me visualizo en mi fúturo no tan lejano, cuando me conozca las calles como la palma de mi mano.
Pero esto sí es más divertido. Intento disimular con mi scarf du glamour pero no se me borra la carita de susto - y jetlag ...

<< Home